EN BUSCA DE UN SUEÑO

16 febrero, 2015 · No hay comentarios

Hoy quiero hablaros de un momento único con nuestros pequeños, un momento a través del cual aportaremos un sinfín de beneficios utilizando  únicamente nuestras manos, os hablo del masaje infantil.
En esta primera parte del post os contaré cuales son sus beneficios y también sobre las pautas de preparación para realizarlo de forma correcta.
Los masajes y las caricias para bebés tienen un gran poder para el desarrollo afectivo, cognitivo y motriz del niño.
Son muchos los padres que me preguntan desde que momento se puede empezar a dar masajes a los bebés. Y siempre aconsejo y recomiendo que desde que nace podemos empezar a practicar los masajes más sencillos.
Cualquier momento es bueno para dar masajes al niño pero si queremos ir estableciendo un orden y unas rutinas en su vida, el momento más adecuado es , por ejemplo, después del baño ya que el niño estará mucho más relajado. En cuanto a su duración, este debe durar aproximadamente unos 15 minutos.
Debemos colocar al niño tumbado boca arriba sobre una toalla o colchoneta,  y sin pañal. Es muy importante crear un ambiente agradable, cálido y muy cuidado, para ello debemos prestar especial atención a la temperatura, la luz, la música, etc.
Nos desprenderemos de anillos, pulseras, etc… evitando de esta manera que el bebé pueda dañarse con algo de lo que llevemos en las manos.
Antes de empezar, es importante frotar nuestras manos para conseguir una temperatura agradable al entrar en contacto con la piel del bebé, especialmente si las tuvieramos frías.
Podemos usar su crema hidratante o aceite corporal, de esta manera nos será mucho más fácil realizar los movimientos en su delicada piel, a la vez que hidrataremos todo su cuerpo.
Pero no os olvidéis que para que sea efectivo hay que ponerle los ingredientes básicos y fundamentales: mucha ternura, amor y una gran delicadeza.
Son muchos los beneficios del masaje infantil. Aquí os cuento los más importantes y valiosos para su desarrollo:
Relajación. A través del tacto el bebé aprende a reducir su tensión muscular y emocional, ayudándole a canalizar momentos de angustia. También ayuda a tonificar su sistema muscular, a través de nuestros movimientos.
Reduce significativamente los niveles de cortisol que es la hormona del estrés, por lo que ayuda al bebé a relajarse y lo alivia del estrés. Además, tambien se produce una liberación de las siguientes hormonas: endorfinas y oxitocina.
Las endorfinas son también denominadas “hormonas de la felicidad” son responsables de crear estados de bienestar, reducir el dolor, reducir presión sanguinea, mejorar el humor y mejorar nuestro sistema inmunológico, entre otras muchas funciones.
La oxitocina es una hormona asociada al contacto y con la conducta maternal y parental y es informalmente llamada la “hormona del amor” o la “hormona de los mimosos”.
Interacción. El momento del masaje es un momento único entre el bebé y el adulto, creando una interacción muy especial entre los dos y ayudando a intensificar la comunicación afectiva entre ambos.
Es una manera de transmitir sentimientos a nuestro pequeño a través de la piel.
Propicia un mejor desarrollo del sistema nervioso. El masaje provoca situaciones de tranquilidad al bebé y estas situaciones ayudan a mantener un funcionamiento correcto de su sistema inmunológico.
Ayuda a aumentar la auto-estima del bebé. Este se siente querido, mimado y cuidado por su mamá o papá y no existe mejor regalo para nuestros bebes que la afectividad en forma de caricias.
A través del masaje, crearemos un vínculo afectivo fuerte que servira como base para una valoración positiva de si mismo y un correcto equilibrio emocional.
Ayudará a regular y reforzar las funciones respiratoria, circulatoria y gastrointestinal. El masaje dado en la zona de pecho, espalda y hombros ayudará a su sistema respiratorio.
Además de ayudar al bebé a madurar su sistema gastro-intestinal y posteriormente a regularlo a través del masaje. También supone un alivio para el estreñimiento, los cólicos, gases, y las  molestias por la salida de los primeros dientes.
En cuanto al sistema circulatorio, los movimientos de vaciado (que explicaré en la segunda parte del post) ayudan a un buen retorno de la sangre al corazón, produciendo un efecto tonificante.
Espero que os haya gustado y estar atent@s a la segunda parte del post, en la que os contaré las principales técnicas de masaje infantil para realizarlo de la manera correcta y disfrutar de ese momento único con vuestros pequeños.
Nos vemos!

Plataforma dirigida a padres, madres y educadores infantiles, maestros, pedagogos, psicopedagogos y psicólogos junto a mi hija Valeria y su inborrable sonrisa, Valeria Smile

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