LA LATERALIDAD

9 febrero, 2015 · No hay comentarios

Hoy os quería hablar de la lateralidad, o lo que es lo mismo: el proceso mediante el cual se va desplegando en el niño la predilección o dominio de un lado del cuerpo con respecto al otro.
El que nuestro hijo sea zurdo o diestro, ¿a qué es debido? ¿por qué hay más niños diestros que zurdos? ¿en qué momento se determina el predominio de la lateralización de una persona?.
Seguro que os sorprende si os digo, que mucho antes de lo que pensamos. Y es que el predominio de lateralización viene marcado desde el cuarto mes gestacional del bebé, otra cosa es cuando se manfiesta en las acciones, actividades y movimientos de nuestro hijo.

La lateralidad es el último proceso evolutivo que se establece en la formación orgánica del cerebro de la persona. Es un proceso dinámico del organismo en contacto con el ambiente y precisamente a través de él se cristaliza la lateralidad.

La lateralidad es el predominio de un hemisferio cerebral sobre el otro, que se traduce en el uso preferente de uno de los lados del organismo en que el eje corporal se divide.
Para describir la lateralidad se examina preferentemente el predominio de la mano, del ojo y del pie. En nuestra sociedad, el predominio hemisférico cerebral predominante es el izquierdo. Hay entre un 70% y un 90% de personas diestras, y entre un 10 y un 30% de personas zurdas.
El predominio  de un hemisferio cerebral de un lado repercute a efectos motores en el lado contrario o, dicho de otra manera, una persona es diestra porque tiene el predominio del hemisferio cerebral izquierdo, o es zurda porque tiene el predominio del hemisferio cerebral derecho.
La lateralidad puede ser normal o patológica. Es normal cuando predomina un hemisferio cerebral sobre el otro de una forma natural y es patológica si a causa de una lesión de uno de los dos hemisferios cerebrales el otro ha tenido que ejercer forzosamente la dirección.
Según su grado de predominio, puede ser más o menos firme. Una persona puede tener un nivel de lateralidad más o menos intenso, desde ser absolutamente diestra o zurda hasta ser ambidiestra, pasando por todas las variantes.
Según la homogeneidad del predominio, puede ser uniforme o cruzada.

Es uniforme cuando se manifiesta el predominio a lo largo del mismo lado del cuerpo (se es totalmente diestro o zurdo con la mano, el ojo y el pie), u órgano que se utilice (por ejemplo, zurdo con el ojo y el pie, y diestro con la mano) y es cruzada cuando se manifiestan predominios laterales distintos según el miembro.En general y después de diversas investigaciones está actualmente admitido por la comunidad científica que la lateralidad ya viene determinada, como os he comentado antes, en un 90% desde el nacimiento, por transmisión genética y por la posición del embrión en el útero materno.

 Aunque la educación motriz recibida y los estímulos ambientales también influyen en su determinación. Antiguamente se castigaba a los niños por
coger las cosas y realizar actividades con la mano izquierda, ya que culturalmente no era correcto el uso de esta mano para muchas acciones como por ejemplo escribir.
Pero, ¿qué funciones cumple la lateralización en el desarrollo motor del niño?. Pues sirve para especializarse en el dominio de cualquier acción o actividad. Las personas ambidiestras no consiguen el mismo dominio que las personas zurdas o diestras porque, al parecer, no han alcanzado el mismo nivel de especialización.
Facilita la propia representación del esquema corporal. Al tener un lado como más significativo, hace que esta parte del cuerpo sea una referencia clara.
Al ser vivida y experimentada, se tiene conciencia de la misma como un lado contrapuesto o distinto del otro; es decir, se han hecho significativas ambas partes: la que se domina más y la que se domina menos, la que se utiliza más y la que se utiliza menos.

Favorece la orientación y organización espacial. Como un lado del cuerpo se convierte en predominante y más significativo, esta propia vivencia organizativa se proyecta hacia fuera, hacia el espacio, lo que se traduce en una mejor orientación espacial al ampliar la capacidad de representación de los puntos que se utilicen como referencia.La evolución de la lateralidad o proceso de lateralización se produce a medida que el niño va madurando y, paralelamente, a medida que va ejercitando su  motricidad.Y por último os cuento como evoluciona el proceso de lateralización en nuestros peques y lo que su evolución nos permite observar:

  • Un tiempo de indefinición o de manifestación no precisa, entre los 0 y los 24 meses.
  • Otro tiempo de definición en el que la alternancia de las dos manos en los actos que requieren habilidad motriz es una característica común entre los 2 y los 4 años.
  • Un período de automatización o preferencia instrumental expresa para la mayoría de los niños o niñas, entre los 4 y los 7 años.
    El niño, a los 6 años aproximadamente, puede representarse su propia derecha o izquierda, adquiriendo su propia noción conceptual.
  • A los 8 o 9 años se puede representar la derecha e izquierda desde la posición de la persona que tienen frente a él.

Nos vemos y  no os perdáis el próximo post en el que os enseñare una divertida manualidad para hacer en casa.

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