EL BEBÉ Y EL CONOCIMIENTO DE SÍ MISMO

13 marzo, 2015 · No hay comentarios

 

El bebé y el autoconcepto
El bebé y el autoconcepto

A partir del año de edad se produce en el niño un gran avance en el conocimiento de uno mismo. Pero, ¿cuándo empiezan los bebés a ser conscientes de que constituyen seres independientes y separados de los otros?

En este post, os explico como se produce este conocimiento de uno mismo y el conocimiento de los otros por parte del niño.

Para poder hablar de conocimiento de uno mismo tiene que existir en primer lugar, una clara diferenciación entre uno mismo y las demás personas.

Y este autorreconocimiento, que es como se denomina esta diferenciación, aparece en la gran mayoría de los niños entre los 15 y los 24 meses de edad.

A partir de los dos años, la aparición simbólica y del lenguaje con el uso de pronombres personales, nos indican claramente la distinción que los niños realizan entre las personas.

La aparición de este yo, de la autoconciencia, tiene mucho que ver con las conductas de autoafirmación y oposición propias de esta edad, como la conocida crisis de negación, que seguro que conocéis.
Entre los dos y los seis años, y a raíz de sus experiencias con otras personas en los diferentes entornos sociales, los niños van interiorizando una imagen o concepto de si mismos.
Se empieza a formar de esta forma, el autoconcepto, en el que se incluyen las capacidades, las habilidades, los valores, etc, que el niño considera que le son propios, pero sin embargo, se hace de una forma simplemente descriptiva.
Este primer autoconcepto que forma en niño de si mismo, se basa en características muy concretas como la apariencia física, actividades habituales, etc.
Y no será hasta los ocho o los diez años cuando se produce un cambio importante en las autodescripciones que realizan.
A partir de esta edad, empezarán a incorporar los rasgos de personalidad de forma habitual. La valoración del autoconcepto, que dará lugar a la autoestima, puede ser positiva o negativa.

Hacia los seis años, los niños serán capaces de diferenciar tres autoestimas separadas: la autoestima física (habilidad y apariencia física), la social (como su relación con los padres y los compañeros) y la académica (lectura, escritura y otras materias).

Autoestima positiva
Autoestima positiva
En cuanto al conocimiento de los otros. Las primeras percepciones que hacen los niños de otras personas incluyen aspectos concretos y observables, como por ejemplo: “es una niña alta”.
De forma progresiva, irán incorporando características psicológicas en las definiciones, pero estas en un primer momento, aparecen relacionadas con la conducta como por ejemplo: “es un niño muy estudioso”.
Posteriormente, empiezan a nombrar rasgos más detallados de los demás como: “es muy bueno”. Los niños entienden que estas características son propiamente permanentes de la personas, de decir, no dependen, de los interlocutores ni de la situación.

Cuando empiezan a compararse con los demás, también comparan a las otras personas entre ellas. En un principio, estas comparaciones se basan en la apariencia física y el comportamiento observable, pero más tarde, también incluirán la forma de ser.

Conocimiento de los otros
Conocimiento de los otros
Según avanza este proceso de conocimiento de los demás, también van aprendiendo a interpretar sus conductas y las intenciones de las mismas.
De los dos años y medio a los tres, la comprension de las intenciones se empieza a extender a los demás. Esta capacidad, se relaciona con la toma de perspectiva, es decir, podemos afirmar que el niño ya tiene capacidad de imaginar lo que están sintiendo las otras personas y comprender las intenciones de estas.
Aunque llegar a entender la coexistencia de emociones opuestas en uno mismo y en las demás personas suele ser un logro tardío en la infancia, que no se adquiere de forma completa hasta aproximadamente los diez años.

Pero en terminos generales, aproximadamente a partir de los tres años, los niños ya son capaces de interpretar bastante bien las intenciones de los demás.

Emociones
Emociones
Espero que os haya gustado, y muy atent@s al próximo post, en el que Valeria y yo os enseñaremos una divertida sesión de gimnasia para hacer con mamá o papá.
Nos vemos!!

Plataforma dirigida a padres, madres y educadores infantiles, maestros, pedagogos, psicopedagogos y psicólogos junto a mi hija Valeria y su inborrable sonrisa, Valeria Smile

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