EL DIBUJO INFANTIL Y SU SIGNIFICADO PSICOLÓGICO.PARTE 3

10 enero, 2015 · No hay comentarios

En la segunda parte del post “El dibujo infantil y su significado psicológico”, os enseñé como realizar un análisis general del dibujo de la familia, y hoy es el turno de contaros como se lleva a cabo el análisis individual de cada personaje y descubrir la información que nos revela cada parte del cuerpo.
Estoy segura, que os resultará interesante descubrir, la cantidad de aspectos que nos puede aportar los diferentes elementos que componen la figura humana de cómo ve el niño al personaje analizado en cuestión.

La cabeza

La cabeza es la zona más expresiva, donde el niño intuye las emociones de los otros y aprende a imitarlas. Una cabeza grande y expresiva puede indicar un carácter expansivo. Si es excesivamente grande puede asociarse a egocentrismo. La cabeza pequeña indica tendencia a la timidez a aislarse del entorno a que no lo vean y pasar desapercibido.

 

La boca

Debemos prestar especial atención a la boca. Su tamaño y expresión nos dará una idea del estado emocional con que el niño ha reflejado a ese personaje. Cuando en la cara faltan elementos como la boca o los existentes son inexpresivos pueden ser indicadores de problemas emocionales.

Cuando en la boca se dibujan los dientes, en especial, si son grandes, se sombrean o tienen forma afilada, se asocia a agresividad hacia los otros, necesidad de marcar el propio terreno, sentimientos de opresión o rechazo.

Los ojos

Son los órganos principales de entrada de información en niños. Ojos grandes y bien dispuestos son propios de vitalidad, interés por  lo nuevo, curiosidad, ganas de aprender y comprender lo que le rodea.

Si son excesivamente grandes, significan recelo, vigilancia, desconfianza. Es necesario analizar si se han introducido las cejas y la expresión resultante es de alegría, temor o indiferencia. Los ojos pintados sin pupilas en el caso de niños más grandes (10 años) puede indicar inmadurez o déficit de aprendizaje.

La nariz

La ausencia de nariz puede indicar (a partir de los 6 o 7 años) timidez, retraimiento, poco empuje. Su omisión indicaría un temor del niño a sus primeros impulsos sexuales.

Las orejas

Las orejas nos permiten escuchar y un correcto dibujo de las mismas estaría relacionado con un interés de aprender, de integrar información exterior. Cuando se muestran grandes y muy redondeadas indican baja autoestima, y posibilidad de bajo rendimiento escolar.

El cabello

Cuando el cabello está presente en el dibujo puede indicar una tendencia a cuidar los detalles, perfeccionismo (si se efectúa con pulcritud), interés por la apariencia, por gustar, presumir. Si el pelo es largo y se muestra alborotado o en movimiento: vitalidad, fuerza, necesidad de libertad, de escapar de las rutinas. Si se representa con trazos en punta: agresividad.

La barba y los bigotes suelen aparecer en niños cuyos padres los tienen, se asocia a madurez, figuras de autoridad, respeto, fuerza, son modelos a los que normalmente el niño respeta (por amor o también por miedo).

El cuello

Con frecuencia el cuello puede presentarse exageradamente elevado o inexistente, quedando la cabeza unida directamente al cuerpo.
En el primer caso,  puede señalarnos interés por crecer, de sentirse mayor, de controlar a los demás. Si es muy exagerado denota ansias de sobresalir y deslumbrar.
Cuando no se dibuja se puede considerar “normal” hasta los 10 años aproximadamente, posteriormente se relaciona con inestabilidad afectiva y manifestaciones de impulsividad e intolerancia.

El cuerpo

Si se pinta delgado o pequeño respecto a las otras partes del cuerpo indica que el niño no esta satisfecho con su cuerpo, también puede presentar algún complejo acerca de alguna o algunas partes del mismo. Si es excesivamente reducido: complejo de inferioridad. Cuando aparecen pintados granos o pecas, se apunta a la posibilidad de un lazo fuerte con el entorno familiar (en especial con la madre).

Los brazos y manos

Es uno de los elementos claves a a analizar cuando se trata de figuras humanas. Con las manos manipulamos objetos y podemos actuar sobre el entorno. Sin embargo, lo podemos hacer de una forma adaptativa pero también de una forma destructiva. Brazos largos: necesidad de comunicar, extroversión, sociabilidad, motivación por conocer, afectividad.

Esto es válido si no se complementa con puños cerrados, dientes prominentes o que formen parte de un dibujo con contenidos violentos.
Brazos cortos: miedo al exterior, a comunicarse, dificultad en las relaciones sociales, inseguridad, retraimientos.
Manos grades: supone una exageración del significado real. Si es positivo necesidad de contacto, de tener amigos, apertura. Si es negativo ( en especial, con el puño cerrado) agresividad, temor hacia el entorno, baja tolerancia a la frustracción.

Ausencia de manos: no hay un criterio único para su interpretación, no obstante, se asocia con sentimientos de culpabilidad del niño por las reprimendas de los padres y otros adultos; temor a la agresión (en general, del padre). Esto es más evidente cuando en el grupo familiar es sólo el padre el que aparece con los brazos más cortos o sin las manos. Si además, está distanciado físicamente del niño del niño en el dibujo o aparecen otras figuras intercaladas entre el niño y el padre.

No necesariamente tiene que ser una agresión física lo que teme el niño sino que puede ser una autoridad excesiva que al niño le causa sufrimiento. Suprimir las manos es una forma inconsciente de recortarle autoridad.

Las piernas

Las piernas nos proporcionan estabilidad, capacidad de movimiento, de libertad. Unas piernas largas pueden simbolizar necesidad de estabilidad, firmeza, seguridad. Si son excesivamente largas: ganas de crecer, de hacerse mayor de adquirir el modelo de adulto rápidamente.

Las piernas cortas pero bien proporcionadas, muestran estabilidad, control de la realidad, tendencia a lo práctico más que a lo ideal (tocar con los pies en la tierra).

Otros elementos

El sombreado de la cara (exceptuando cuando se efectúa de forma suave y color piel) ya sea de forma parcial (pecas, manchas) o total, se asocia a angustia, baja autoestima o ansiedad. Es altamente significativo en niños de 5 a 12 años. Cuando el sombreado se produce en el cuerpo (a partir de los 8 o 9 años) la ansiedad puede que esté concentrada en algún temor, ya sea real o imaginario acerca de su aspecto físico.

Finalmente en cuello y manos (a partir de los 7 u 8 años) preocupación por alguna actividad actividad efectuada con las manos ya sea real o imaginaria. Puede también indicar problemas emocionales y timidez.
Un cuello muy sombreado: esfuerzos por controlar los impulsos. Borrado de un personaje: impulsividad, intolerancia hacia ese personaje, y sentimientos ambivalentes de amor/odio hacia el mismo.

Antes de despedirme quería recordaros que aunque los test proyectivos nos ofrecen una información muy valiosa sobre aspectos emocionales del niño y su familia, es de vital importancia analizar el dibujo, teniendo un conocimiento previo del entorno familiar que se dibuja y debe ser realizado por profesionales.

Recordad que podéis poneros en contacto conmigo si queréis solicitar un análisis completo del test proyectivo de la familia, de dibujos de vuestros hijos o familiares.

Plataforma dirigida a padres, madres y educadores infantiles, maestros, pedagogos, psicopedagogos y psicólogos junto a mi hija Valeria y su inborrable sonrisa, Valeria Smile

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