LAS RABIETAS. PAUTAS DE ACTUACIÓN

16 diciembre, 2014 · No hay comentarios

Seguro que en más de una ocasión os habeís enfrentado a una rabieta de vuestro hijo, sobrino, o incluso presenciado la de algun niño en algún espacio público , son situaciones complicadas en las que muchas veces no sabemos cual es la mejor manera de actuar, asi que aqui os explico las mejores pautas tanto para prevenirlas como para actuar correctamente cuando aparecen.

Las rabietas, las pataletas y los berrinches son muy frecuentes en la primera infancia. Constituyen una parte normal del desarrollo del niño de 1 a 3 años, y tienden a desaparecer hacia los 4 años. Se trata de comportamientos coléricos (llorar, gritar, echarse al suelo, dar patadas, quitarse la ropa…) mediante los cuales manifiestan su frustración por la incapacidad de hacer o conseguir algo que desean.

Este tipo de comportamientos aparecen a una edad en la que, aunque el lenguaje empieza a estar presente, no está todavía suficientemente elaborado como para poder expresar las necesidades y los sentimientos.

Aunque no siempre se pueden evitar las rabietas es importante tener en cuenta algunas cuestiones:

  • Hay que intentar evitar las situaciones que pueden ser fuente de frustración o que facilitan la aparición de rabietas, como hambre, sueño, exceso de actividad, etc.
  • La escuela y la familia deben compartir normas razonables, claras y coherentes, independientemente de quién esté cuidando del niño o la niña.
  • Se deben mantener las normas para que el niño o la niña tengan claro dónde están los límites. No deben variar en función del humor de los educadores o de las circunstancias.
  • No hay que reforzar los comportamientos disruptivos. El pequeño busca la atención de los mayores y si la recibe sobre todo mediante rabietas, se le está indicando que esta es la mejor manera para conseguir lo que quiere.
  • Hay que enseñarle a verbalizar sus sentimientos y expresar su frustración y su enfado de una forma adecuada.
  •  Siempre que sea posible, se le ha de ofrecer la posibilidad de elegir entre varías opciones disponibles.
  • Se debe avisar al niño o la niña, con tiempo, cuando vaya a producirse un cambio en una actividad rutinaria, para que pueda prepararse y hacerse a la idea.

 Pautas de actuación:

  1. Hay que mantener la calma, sin gritar ni zarandear al niño. No soluciona nada y constituye un mal ejemplo. Al gritarle y al perder los nervios, se le está ofreciendo un modelo incorrecto para resolver conflictos y se le trata con agresividad.
  2. No se ha de intentar razonar en el mismo momento, ya que probablemente no escuchará.
  3. No debe concedérsele en ese momento lo que quería, para no reforzar su conducta.
  4. No hay que darle otra cosa que sepamos que le gusta para que se calle, ya que lo pediría en cada rabieta.
  5. En las fases iniciales, es bastante eficaz intentar distraer al pequeño desviando su atención hacia otra actividad y objeto.
  6. Si no se logra controlar la rabieta y la situación lo permite, se puede adoptar una actitud de indiferencia y hacer como que se ignora su conducta.
  7. A veces se puede utilizar la técnica de tiempo fuera, dejándole solo, para que se calme en un espacio sin peligros durante unos minutos.
  8. Una vez la rabieta ha finalizado, no se le debe castigar ni gritar, sino darle seguridad y afecto, aunque tampoco en exceso, y hacerle pensar y razonar sobre lo que ha pasado.

Espero que os sean de utillidad y no olvideis que estoy a vuestra disposición para cualquier consulta o asesoramiento. Nos vemos!

Plataforma dirigida a padres, madres y educadores infantiles, maestros, pedagogos, psicopedagogos y psicólogos junto a mi hija Valeria y su inborrable sonrisa, Valeria Smile

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